Pere Navarro, presidente Ejecutivo del Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB)
Durante décadas, la industria ha sido uno de los grandes motores de transformación económica y social de nuestras ciudades. Ha generado empleo, conocimiento, innovación y oportunidades. Barcelona y su área metropolitana han construido buena parte de su identidad sobre una sólida tradición industrial y una gran capacidad de adaptación.
Hoy, la transición digital, las tecnologías avanzadas, la sostenibilidad y la economía circular están redefiniendo la manera en que producimos. En este contexto, la industria urbana adquiere una relevancia extraordinaria.
Representa una nueva forma de entender la actividad productiva: más limpia, tecnológica, conectada con el talento y compatible con la vida de las personas. Integrada en el entorno metropolitano, puede convivir con otros usos urbanos, generar empleo cualificado y contribuir a una economía más competitiva, sostenible y cohesionada. Porque la transformación industrial sólo tiene sentido cuando se traduce en bienestar, oportunidades y una mejor calidad de vida para los ciudadanos y las ciudadanas.
Hablar de industria urbana es hablar de futuro, pero también de la evolución natural de nuestra historia industrial. Las ciudades necesitan actividad económica productiva para ser más fuertes y resilientes; espacios donde la innovación pase del laboratorio a la fábrica, las empresas prueben soluciones reales y el conocimiento se transforme en valor.
Desde el Consorci de la Zona Franca de Barcelona estamos comprometidos con esta visión. Somos una institución pública con vocación económica y social, y trabajamos para generar valor para Barcelona, su área metropolitana y el tejido productivo. En el centro de esta labor están siempre las personas: quienes trabajan, emprenden, investigan, se forman y desarrollan sus proyectos de vida en nuestro entorno.
Nuestro papel es crear las condiciones para que las empresas puedan innovar, crecer y competir mejor, generando oportunidades que reviertan en el conjunto de la ciudadanía. Todo lo que hacemos tiene como objetivo último contribuir al progreso económico y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y las ciudadanas.
DFactory Barcelona es una de las expresiones más claras de esta apuesta. Se ha consolidado como un ecosistema de referencia para la industria 4.0, donde empresas, laboratorios y centros tecnológicos colaboran en ámbitos como la robótica, la Inteligencia Artificial, la manufactura avanzada, la impresión 3D, la ciberseguridad, la nanotecnología o el blockchain.
La innovación necesita espacios físicos donde encontrarse y acelerarse. La digitalización transforma los procesos industriales, pero la colaboración sigue requiriendo proximidad, confianza y comunidad. Por eso, más allá de los metros cuadrados, DFactory es un ecosistema de personas que comparten conocimiento y conectan talento, tecnología y empresa para aportar valor a la sociedad.
Esta visión se materializa en la transformación de un polígono industrial tradicional en un verdadero distrito de industria urbana. DFactory Barcelona District representa una nueva centralidad económica metropolitana que integra actividad productiva avanzada, innovación, sostenibilidad, conocimiento y cohesión social. Es un modelo adaptado a los retos del siglo XXI y conectado con las universidades, los centros tecnológicos y las empresas.
La industria urbana tiene también una dimensión social fundamental. Generar empleo cualificado significa crear oportunidades, arraigar talento y fortalecer la cohesión territorial. La nueva industria necesita perfiles técnicos, digitales, científicos, creativos y de gestión. Apostar por ella es también apostar por las personas.
La sostenibilidad ocupa igualmente un lugar central. La nueva industria debe utilizar los recursos de forma eficiente, reducir emisiones, incorporar criterios de circularidad y avanzar hacia modelos productivos responsables y alineados con los objetivos de descarbonización.
Barcelona tiene todos los ingredientes para liderar este modelo: tradición industrial, talento, capacidad emprendedora, universidades, centros de investigación, infraestructuras estratégicas y una marca internacional reconocida.
No es casualidad que ocupe la quinta posición en el ranking Europe’s Best Cities 2026 y sea la cuarta ciudad europea más atractiva para el talento digital, con más de 135.000 profesionales TIC. Estos datos confirman que dispone de la base económica, tecnológica y humana necesaria para impulsar una industria urbana con proyección internacional.
DFactory Barcelona District forma parte de una ambición clara: hacer de la industria urbana un motor de competitividad, sostenibilidad y cohesión social para una nueva economía metropolitana. La industria del futuro será más digital, colaborativa, limpia e integrada en la vida de las ciudades. Barcelona tiene la oportunidad de situarse en primera línea de esta transformación y convertir su herencia industrial en una gran plataforma de futuro.



