Víctor Andreu
Forum Analytics, una de las compañías pioneras en Inteligencia Artificial, cumple ahora 10 años y acaba de iniciar operaciones en Arabia Saudí, lo que la convierte en una de las primeras empresas internacionales de IA con permiso para operar de forma directa dentro del ecosistema saudí.
Foqum nació hace ya una década, cuando casi nadie hablaba de Inteligencia Artificial. ¿Qué visión impulsó la creación del proyecto?
Asó es, cuando la Inteligencia Artificial apenas formaba parte de la conversación empresarial. En aquel momento, su presencia se concentraba casi exclusivamente en centros de investigación y en nichos muy especializados. Sin embargo, intuimos que las organizaciones acabarían enfrentándose a un reto común: un volumen creciente de datos dispersos, infrautilizados y sin conexión entre sí. Teníamos claro que quien fuese capaz de transformar esos datos en conocimiento accionable, de forma medible, ética y escalable, tendría una ventaja competitiva decisiva. Esa fue la semilla de Foqum: desarrollar tecnología capaz de aprender del comportamiento real de una organización para anticipar riesgos, automatizar procesos simples y complejos y, en definitiva, convertirse en un aliado estratégico para una mejor toma de decisiones. Desde el inicio, nuestro objetivo nunca fue construir tecnología accesible sólo para grandes corporaciones globales, sino crear soluciones que cualquier compañía pudiera adoptar sin inversiones desorbitadas ni transfomaciones traumáticas, y que, además, fueran lo suficientemente flexibles como para evolucionar al ritmo al que avanza el estado del arte en la IA. En 2015 partimos de una convicción muy clara: la IA sólo tiene sentido si resuelve problemas concretos. Esa orientación al impacto real en el negocio y en la cuenta de resultados sigue siendo, hoy en día nuestro ADN.
¿Qué soluciones ofrece y a qué sectores se dirige?
Nuestro porfolio se articula en torno a cuatro grandes suites orientados a sectores como Energía, Legal, Financiero, Seguros, Defensa y Administraciones Públicas. Con TALK, procesamos grandes volúmenes de documentos mediante clasificación y extracción automática de información clave y buscadores semánticos avanzados capaces de localizar conocimiento distribuido en distintos repositorios corporativos, como SharePoint, CRM, Dropbox o tu correo electrónico, de forma unificada y contextual. Con VIEW, analizamos imágenes y vídeo en tiempo real para clasificar, detectar y localizar objetos o patrones, una capacidad especialmente relevante en ámbitos como la movilidad, la inspección industrial o la seguridad. A través de HEAR, transcribimos, segmentamos y analizamos audio, desarrollando asistentes conversacionales de voz basados exclusivamente en el conocimiento interno de cada organización, desde entornos de atención al cliente hasta equipos de intervención y soporte especializado. Por último, con TOUCH, transformamos datos estructurados en capacidad predictiva: anticipamos comportamientos, optimizamos procesos, simulamos escenarios de negocio mediante gemelos digitales y enriquecemos la información disponible para mejorar la toma de decisiones estratégicas.
¿Qué diferencia a Foqum de otros competidores, especialmente en un sector dominado por grandes tecnológicas globales?
Nuestra diferencia la englobaría en cuatro pilares principales: primero, enfoque en el problema no en el algoritmo: partimos de la necesidad real del cliente y contamos con múltiples componentes de IA ya desarrollados que nos permiten adaptar nuestra tecnología a una solución ajustada a su contexto, en lugar de ofrecer un producto genérico que obliga a cambiar procesos para encajar en la herramienta. Esto se traduce en resultados más rápidos, menor fricción en la implantación y una adopción mucho más sencilla. Segundo, obsesión por el “Time to market”: nuestra arquitectura modular y experiencia aplicada nos permite entregar pilotos y soluciones operativas en muy pocas semanas y lo hacemos sin que se requieran inversiones desproporcionadas ni transformaciones traumáticas. Tercero, IA medible y explicable: nuestra cultura se basa en la transparencia, la precisión y los resultados medibles. Esto nos permite competir con empresas mucho más grandes demostrando que la tecnología aplicada no es cuestión de tamaño, sino de enfoque. Nuestros modelos no son “cajas negras”: ofrecemos trazabilidad, control y métricas claras de rendimiento y retorno, de forma que las organizaciones pueden confiar en la tecnología y escalarla con seguridad. Y, por último, flexibilidad e independencia tecnológica: somos agnósticos respecto a proveedores e infraestructuras, evitando dependencias rígidas. Adaptamos nuestras soluciones a la arquitectura y herramientas ya existentes en el cliente, y no al revés, de forma que la organización no tenga que incorporar nuevas plataformas ni gestionar más accesos o logins adicionales. Esto nos permite evolucionar con el cliente y con el estado del arte de la IA sin quedar atados a la hoja de ruta de un único proveedor.
Uno de los rasgos distintivos es la entrega de resultados en menos de cuatro semanas. ¿Cómo se consigue esa velocidad sin sacrificar calidad o seguridad?
Nuestra velocidad es resultado de años de inversión en una infraestructura propietaria con piezas de IA predesarrolladas, evitando empezar desde cero en cada proyecto. Aplicamos una metodología orientada a la eficiencia, basada en pilotos de alcance acotado, definición temprana de métricas de éxito y validación continua con el cliente en ciclos cortos. La calidad y la seguridad no se sacrifican, porque mantenemos control total sobre los modelos y el proceso de despliegue. Sabemos exactamente cómo se comporta cada componente, aplicamos gobernanza y controles desde el inicio, y acompañamos la implantación con métricas concretas de rendimiento, fiabilidad y retorno.
Entrevista completa en la versión impresa.




