Fernando Ramos
Diego García del Río es un analista de mercado independiente especializado en derivados financieros, con más de ocho años de experiencia en mercados. Combina análisis fundamental y volumétrico para detectar patrones de actividad inusual en opciones y derivados.
¿Qué le impulsó a cofundar Urbion Capital ETP y en qué momento de su trayectoria profesional surgió esa decisión?
No fue algo que decidiera de un día para otro. En realidad, fue el resultado de muchos años de trabajo y esfuerzo. Con el tiempo me fui dando cuenta de que la forma en la que yo analizaba y operaba, siendo más profunda y centrada en entender bien las decisiones que los grandes capitales están tomando, no era lo que normalmente se hacía en España. También veía que muchas estrategias no partían de una lógica realmente consistente con el objetivo de conseguir la mayor rentabilidad posible. Ahí es donde empecé a plantearme hacer las cosas de otra manera. Llegó un punto en el que, viendo las rentabilidades que se podían conseguir con este enfoque, pensé que sería egoísta por mi parte aplicarlo solo para mí. Si tienes el conocimiento y sabes que funciona, lo natural es querer que esté al alcance de más gente. Urbion nace precisamente de esa idea.
¿Cuáles han sido las mayores dificultades a las que se ha enfrentado desde el lanzamiento del fondo en la Bolsa de Viena?
La mayor dificultad ha sido, sin duda, que era la primera vez de todo. Hay muchas cosas que no sabes hasta que te metes de lleno. Por ejemplo, el tema de los costes. Éramos conscientes de cómo se aplicaban, pero no realmente de cómo nos iban a afectar en la práctica. Recuerdo que al principio nos sorprendió ver cómo impactaban directamente en la rentabilidad del fondo. Al haber poco capital al principio, la rentabilidad cayó fuerte por el coste que nos cobraron. También ha sido un reto todo lo relacionado con las instituciones bancarias, el hecho de poder acceder al fondo a través de ellas. Es un proceso más lento y complejo de lo que parece desde fuera. Y luego está el hecho de que nuestra propuesta es diferente. Cuando haces algo que se sale de lo habitual, al principio cuesta que se entienda y que haya confianza. Pero también es parte del proceso.
¿Podría explicar en qué consiste la estrategia de inversión de Urbion Capital ETP y qué la diferencia de otros vehículos de inversión alternativos?
Nuestra estrategia se basa en entender bien qué está haciendo el mercado de verdad, sobre todo siguiendo las decisiones de los grandes capitales y detectando dónde hay desajustes claros. A partir de ahí, utilizamos derivados, especialmente opciones, para posicionarnos con precisión. Trabajamos detección de volúmenes inusuales, estrategias en biotecnología en momentos clave, coberturas para proteger en caídas y generación de ingresos cuando el mercado está más lateral. Lo que nos diferencia es que siempre estamos expuestos, pero adaptamos esa exposición según el momento de mercado. No buscamos una rentabilidad constante, sino estar bien posicionados cuando realmente hay oportunidad. No evitamos la volatilidad, la usamos.
¿Por qué decidió centrar su especialización en los derivados financieros y no en otras clases de activos más convencionales?
Fue una decisión bastante natural. Cuando empiezas a entender bien cómo funciona el mercado, te das cuenta de que con activos tradicionales tienes exposición, pero con derivados puedes diseñarla. Los derivados te permiten ajustar el riesgo de forma mucho más precisa, protegerte, aprovechar movimientos concretos y construir estrategias que de otra forma no podrías. Al final, es la herramienta que mejor se adapta a una forma de invertir más profunda y más estructurada. Para mí no era tanto una cuestión de elegir algo más complejo, sino de elegir la herramienta que realmente te permite hacer las cosas bien.
¿De qué manera integra la volatilidad del mercado como herramienta de gestión en lugar de tratarla como un factor de riesgo a evitar?
No intentamos evitar la volatilidad, porque es parte natural del mercado. Lo que hacemos es entenderla y trabajar con ella. Al final, la volatilidad es lo que genera oportunidades. Cuando el mercado se mueve más de lo normal, es cuando aparecen los desajustes. Ahí es donde buscamos posicionarnos, ya sea aprovechando movimientos fuertes o generando ingresos cuando esa volatilidad está sobrevalorada. También la usamos para ajustar el riesgo. En momentos más tensos, adaptamos la exposición y utilizamos coberturas para controlar el impacto. En lugar de verla como un problema, la vemos como una herramienta más dentro de la gestión.
Entrevista completa en la versión impresa.




