Luis Clemente
Sofía Sánchez Tapia, socia de BeSingular Investments, explica en esta entrevista lo interesante que es invertir en temas inmobiliarios en Punta Cana bajo su asesoramiento.
¿Cómo le llegó el interés por República Dominicana como destino de inversión y qué le diría a un inversor europeo que todavía no ha considerado diversificar su capital fuera del continente?
Cuando mi familia y yo nos mudamos a Punta Cana, empezamos a analizar y comprender las oportunidades de inversión en el mercado inmobiliario que ofrece este país. Al vivirlo en primera persona, día a día, decidimos empezar a invertir nosotros mismos en diferentes propiedades. Se trata de un país con fuertes niveles de crecimiento económico mantenido y previsto, que nos generó una gran confianza y, además, al comprobar el retorno real de las inversiones, tuvimos claro que era una buena decisión. Los datos hablan por sí solos: República Dominicana es un país con un crecimiento sostenido en torno al 5% en los últimos años, además de que el FMI lo ha situado entre las economías que presentarán un mayor incremento económico en Latinoamérica para 2030. Todo ello, respaldado por una democracia estable y un marco legal sólido. Para el inversor europeo, en el contexto actual con un euro fortalecido frente al dólar, invertir en este país es una ventaja, ya que las operaciones inmobiliarias aquí se realizan en dólares. A un inversor europeo que todavía no ha considerado diversificar su capital fuera del continente, le diría que en República Dominicana hay oportunidades de inversión muy interesantes, incentivos fiscales, como la ley de CONFOTUR (en la que profundizaremos más adelante), además de las facilidades en los planes de pago.
Punta Cana concentra hoy buena parte del crecimiento inmobiliario de República Dominicana. ¿A qué factores atribuye usted que este destino haya tomado semejante ventaja sobre otras zonas del país?
Punta Cana recibe la mayor parte de turistas que llegan al país. El Aeropuerto Internacional de Punta Cana es el que presenta mayor volumen de tráfico aéreo de República Dominicana y uno de los más importantes de todo el Caribe. Esta ciudad cuenta con muy altas tasas de ocupación turística y, además, es un mercado activo durante todo el año, no sólo en temporada alta. Esto permite la generación de rentabilidades netas que se sitúan muy por encima de mercados tradicionales. A diferencia de destinos maduros como Miami, Madrid, Barcelona, presenta muy buenas oportunidades de apreciación de capital, lo que lo hace muy interesante para inversores que no sólo están buscando rentabilidad por alquiler vacacional, sino también plusvalías futuras. Esto se debe a que Punta Cana, no sólo es el destino turístico líder de República Dominicana, sino que está acelerando su transición hacia ciudad en expansión, está creciendo la residencia permanente y hay un desarrollo constante de infraestructuras. El desarrollo de la Punta Cana Free Trade Zone está generando la creación de empleos cualificados y esto también está motivando una migración interna, desde otras zonas consolidadas del país, de modo que la residencia permanente está creciendo de forma significativa. Si a esto le añadimos el hecho de que, áreas como Cap Cana o Punta Cana Resort han elevado la percepción internacional de esta zona como destino de lujo e inversión, el resultado es una combinación de factores difícil de superar, desde la perspectiva del inversor.
¿Cómo describiría el perfil del inversor español que da el paso hacia República Dominicana y qué frenos son los más habituales antes de que tome la decisión?
No hay un sólo perfil de inversor como tal. En Punta Cana hay un abanico muy amplio de posibilidades de inversión inmobiliaria, desde un ticket más bajo hasta villas de lujo de millones de dólares. El perfil del inversor varía mucho dependiendo, sobre todo, de su experiencia inversora. Normalmente, si es su primera inversión fuera del país, son especialmente cuidadosos con ésta. El inversor español es muy meticuloso, analiza la información al detalle y es muy organizado a la hora de invertir en un país que no es el suyo. El freno más habitual antes de que tome la decisión es la seguridad jurídica. En muchas ocasiones, nos preguntan si su propiedad está realmente protegida, cómo funciona el registro de títulos, si tienen los mismos derechos que un inversor dominicano. La mayoría desconoce que República Dominicana tiene un registro de títulos de propiedad sólido y que los extranjeros pueden comprar inmuebles con los mismos derechos que los nacionales.
BeSingular Investments actúa como family office inmobiliario. ¿En qué se diferencia concretamente ese modelo de trabajo del de una promotora o agencia inmobiliaria convencional?
Trabajamos la inversión de cada cliente como si fuera nuestra. Es un modelo muy boutique y personalizado. Operamos con un círculo limitado de inversores que buscan estructurar sus inversiones inmobiliarias en Punta Cana a partir de US $200,000 con un enfoque claro de rentabilidad, protección de capital y visión a medio y largo plazo. Nuestro servicio no termina en la compra, nosotros integramos todo el servicio necesario para que la inversión funcione en la práctica. La mayoría de los inversores descubre que comprar es sólo el inicio. Las inmobiliarias tradicionales terminan su trabajo en el momento de la compra. En BeSingular Investments ofrecemos a nuestros inversores, asesoramiento legal y fiscal, gestión del alquiler a corto y largo plazo, damos soporte en la apertura de cuentas y estructura local, incluso servicios de relocation. Trabajamos así porque nosotros invertimos en el mismo mercado en el que operamos y esto cambia completamente el enfoque. No dependemos de volumen y como Family Office Inmobiliario, nuestro modelo es selectivo, limitado y basado en criterio inversor. Nuestro rol es "ser los ojos del inversor" a miles de kilómetros de su casa. Entendemos lo que es invertir fuera de tu país y los miedos que eso puede generar, por eso somos muy cuidadosos con cada inversión y buscamos las opciones que mejor encajen con lo que cada uno está buscando.
Entrevista completa en la versión impresa.




