Pilar Ferrer
Empresario, jurista, músico y deportista. Pocas personas conjugan en su trayectoria tantos perfiles que hacen de Gerard Esteva i Viladecans un gran emprendedor en el tejido económico e industrial del país. Presidente de la Confederación de Uniones de Federaciones Autonómicas Deportivas de España (CUFADE), de la Unión de Federaciones Deportivas de Catalunya (UFEC), y vicepresidente de Foment del Treball, la patronal catalana más antigua de España, como mano derecha de su presidente, Josep Sánchez-Llibre. A pesar de su juventud acumula un legado económico de primera. Desde sus organizaciones trabaja por el deporte y la empresa, dos disciplinas que requieren sagacidad, inteligencia y eficacia.
Como presidente de la Confederación de Uniones de Federaciones Autonómicas Deportivas de España (CUFADE) y de la Unión de Federaciones Deportivas de Catalunya (UFEC), ¿cuál sería la mejor definición de estos dos organismos tan influyentes en la sociedad?
CUFADE es la voz del deporte federado español a nivel autonómico, que agrupa las uniones de federaciones deportivas de todo el país con el objetivo de defender sus intereses comunes, impulsar la modernización del sector y reforzar el papel estratégico del deporte con más de 73.000 clubes y 850 federaciones. Desde esta visión estatal, trabajamos para trasladar a las administraciones una realidad compartida: el deporte no es únicamente competición, sino un sector económico, social y educativo de primer nivel. En Cataluña, la UFEC desarrolla esta misma misión, representando las 71 federaciones deportivas catalanas, y a más de 12.500 clubes, con un impacto sobre más de 3,5 millones de personas. Con casi un siglo de historia, somos la casa común del deporte catalán y trabajamos para hacer crecer el sector desde una doble perspectiva: la defensa institucional y la actividad empresarial. Hemos construido un modelo asociativo único en Europa y profundamente arraigado en Cataluña, que genera valor económico, empleo e impacto social.
¿Cuáles son los principales retos de su Presidencia?
Tenemos tres grandes retos. El primero, es conseguir que las administraciones entiendan que el deporte debe ser considerado una política estratégica y una industria prioritaria. El segundo, consiste en modernizar el sistema deportivo mediante una mayor profesionalización, digitalización y mejora de la gestión de las entidades. En este punto también se sitúa el desarrollo de la actividad empresarial. Y el tercero, pasa por garantizar la sostenibilidad económica del deporte. En Cataluña, por ejemplo, llevamos más de quince años acumulando un déficit de inversión pública superior a los 1.500 millones de euros. Hemos planteado al Gobierno de la Generalitat la necesidad de alcanzar el 1% de su presupuesto destinado al deporte, una reivindicación que responde al enorme retorno económico y social que genera el sector. Compartimos estos mismos objetivos con todas las uniones territoriales, promoviendo soluciones conjuntas para fortalecer el deporte federado en todo el país.
¿Qué importancia tiene el deporte en la vida económica?
El deporte es una industria estratégica y uno de los grandes motores económicos del país, que genera empleo, innovación, turismo y actividad empresarial. En España, el deporte representa más del 3% del valor añadido bruto de la economía, aportando 45.000 millones de euros y sosteniendo 600.000 puestos de trabajo, unas cifras que demuestran que invertir en deporte no es un gasto, sino una inversión con un elevado retorno económico y social. En Cataluña, la aportación al PIB supera el 2,5%. Sin embargo, existe una paradoja. ¿Cómo es posible que un sector que aporta el 2,5% del PIB reciba apenas un 0,2% del presupuesto de la Generalitat? Si queremos ser más competitivos, más saludables y atractivos internacionalmente, debemos dejar de considerar el deporte como un gasto y empezar a tratarlo como una inversión económica y social. Nuestra propia organización demuestra este potencial. La UFEC no sólo representa al deporte, sino que ha desarrollado un modelo empresarial que genera recursos para reinvertirlos en el propio sistema deportivo.
¿Y en su relación con el turismo, primera industria del país?
Es una relación absolutamente estratégica. El turismo del futuro debe ser experiencial, sostenible y desestacionalizado, y el deporte responde perfectamente a esas características. Disponemos de infraestructuras, clima, litoral, montaña y una industria deportiva capaz de atraer competiciones y eventos internacionales durante todo el año. Cada evento deportivo genera actividad económica y tiene un impacto distribuido en todo el territorio.
¿Cómo gestionan las líneas de actuación?
Nuestra actividad se articula sobre varios grandes pilares que se complementan entre sí. El primero es la representación institucional y la defensa de los intereses del deporte ante las administraciones públicas, tanto en Cataluña como, a través de CUFADE, en el conjunto de España. Hemos conseguido, por ejemplo, un ahorro de 118 millones de euros a federaciones y clubes españoles gracias a una enmienda para bonificar la Seguridad Social. El segundo, es la prestación de servicios para federaciones y clubes: asesoramiento jurídico, laboral, fiscal y económico, comunicación, formación, innovación y transformación digital, que contribuyen a profesionalizar el sector y ahorran 2 millones de euros anuales a federaciones y clubes catalanes. Y el cuarto es el ecosistema empresarial único en Europa que hemos construido, cuyos beneficios revierten íntegramente en el deporte. Disponemos de una universidad especializada, la EUNCET Business School, centro asociado a la Universitat Politècnica de Catalunya, por la que han pasado más de 20.000 alumnos en nuestros campus de Barcelona, Terrassa y México y en la modalidad online, con una facturación superior a los 11 millones de euros. También impulsamos Eurofitness, el primer grupo concesional deportivo de Cataluña y el tercero de España, con más de 1.500 profesionales y una facturación cercana a los 32 millones de euros. A ello se suman nuestra agencia especializada en viajes deportivos, la correduría de seguros (con más de 8 millones de euros de primas) y otros proyectos empresariales que generan actividad económica y permiten reforzar la sostenibilidad del sistema deportivo. Este modelo demuestra que el deporte puede ser competitivo también desde el ámbito empresarial, generando empleo, innovación y nuevos recursos para las entidades. Otro eje estratégico es la generación de alianzas con el tejido empresarial. Creemos que el deporte debe estar presente allí donde se toman las decisiones económicas. Por eso formamos parte de Foment del Treball, así como de las principales patronales del sector y asociaciones también a nivel internacional. Finalmente, desarrollamos una intensa labor de impacto social mediante programas vinculados a la igualdad, la inclusión, la sostenibilidad, la protección de la infancia, la empleabilidad y la promoción de la actividad física.
Entrevista completa en la versión impresa.




