Juan Comas
Hemos querido realizar una entrevista diferente, mantener una conversación, íntima y muy personal, con la persona más influyente del sector turístico en España, y uno de los grandes líderes de la comunicación estratégica de nuestro país que, por unos instantes, aparca su frenética vida y agenda para, con mucha calma, respondernos a cuestiones de su día a día, que desde luego, es apasionante, frenético, a veces muy tenso, y otras muchas “placentero”, sobre todo, según nos dice… “cuando las cosas salen bien y la exigencia se convierte en excelencia”.
Sentarnos delante del CEO de RV EDIPRESS, el mayor Grupo de Comunicación de Europa especializado exclusivamente en Turismo que cumplirá 25 años el próximo mes de febrero de 2027 y líder absoluto desde hace más de una década en España y Portugal, al que por cierto, se le ha otorgado el “Premio Hermestur 2025” como el Mejor profesional del Sector, mirar de frente al director de los programas de Radio y TV “Miradas Viajeras”, ambos líderes indiscutibles en sus segmentos, escuchar hablar al Profesor Universitario, al Asesor Político y Empresarial, al Experto en el Diseño de Estrategias de Comunicación galardonado con el “Premio al Mejor Director de Comunicación de España” en varias ocasiones, a uno de los mejores comunicadores de nuestro país, al tertuliano o presentador de galas y eventos, o dejarse llevar por las historias y experiencias vividas del que también es presidente de la Red de Pueblos Gastronómicos de España, para la redacción de esta revista es todo un placer y un reto apasionante. Podríamos haber estado horas y horas con él, con Fer, como le gusta que le llamemos, cercano y empático, pero muy serio, exigente y extraordinariamente duro, reflexivo y analítico, primero, consigo mismo, y después con los demás, compartiendo todo tipo de anécdotas, historias, recuerdos, aprendizaje, hechos muy duros que marcaron una vida profesional, y decenas de éxitos, premios y galardones que ha recibido durante esa larga trayectoria de más de 38 años de vida profesional que le avala y que ha forjado toda una carrera, a veces dejando en el camino demasiadas cosas.
Fernando, durante casi 40 años has contado las historias de miles de personas, hechos y destinos. Hoy, por una vez, la “historia eres tú. ¿Te sientes cómodo, hoy, estando frente a mí?
Vaya. Empezamos bien. Es la pregunta que más me cuesta responder. Hablar de uno mismo es muy complicado cuando, tengo claro, que, sin mi equipo, sin las personas que me rodean o han estado a mi lado en algún momento de mi carrera profesional, sin el esfuerzo de todos, hoy, yo no sería lo que soy, ni estaría donde estoy. Y después de 38 años de profesión echo la mirada atrás y me vienen a la cabeza miles de recuerdos, de momentos, de éxitos, de errores, de aprendizaje y de celebraciones… instantes que son los que forjan una historia, la mía, de la que aún me gustaría poder escribir algunos capítulos más.
Fer, hoy no quiero entrevistar al CEO de Grupo RV EDIPRESS, al presidente de la Red de Pueblos Gastronómicos de España o al director de Miradas Viajeras. Esas entrevistas ya existen. Hoy quiero hablar con la persona. ¿Quién es Fernando Valmaseda cuando se apagan los focos?
Fíjate que llevo casi cuarenta años de profesión, hablando delante de un micrófono o una cámara, escribiendo, persiguiendo la noticia, diseñando estrategias, presentando actos, entrevistando a miles de personas, impartiendo clases y dando conferencias... y, sin embargo, cada vez que alguien me pregunta quién soy, vuelvo a quedarme en silencio. Si tuviera que decirte quién soy, probablemente te hablaría de un hombre absolutamente normal. Con muchas virtudes, pero con muchos más defectos… Mucho más exigente conmigo, que con los demás, pero siempre en busca de la excelencia. Curioso. Muy curioso. Inquieto. Y profundamente enamorado de esta profesión, de mi profesión, porque jamás voy a dejar de ser periodista, con mayúsculas. Nunca me ha obsesionado el reconocimiento. Lo que realmente me ha movido siempre ha sido la posibilidad de diseñar y hacer realidad nuevos proyectos. Crear!!!! Imaginar caminos nuevos. Ver cómo una idea, que un día sólo existía en tu cabeza, acaba convirtiéndose en una realidad que ayuda a otras personas. Eso sigue emocionándome exactamente igual que hace cuarenta años, y cuando se apagan los focos… sigo soñando.
Te he preguntado quién eras, y has terminado hablando de lo que haces y de las personas que han formado parte del camino. En todos estos años nunca te he oído apropiarte de un éxito. Las empresas nunca las levanta una persona. Puede haber alguien que tenga una idea. Que marque una dirección. Pero después hacen falta muchas personas creyendo en este proyecto. Cuando echo la vista atrás y pienso en estos 25 años que vamos a cumplir en febrero de 2027 lo último que veo es mi nombre. Veo compañeros, y entre ellos, una persona muy especial que siempre ha estado ahí, en las buenas y en las malas, clientes, amigos, profesionales. Creo que ese es el verdadero patrimonio de cualquier empresa. El éxito tiene mucho más que ver con acostarte por la noche sabiendo que has intentado hacer bien las cosas. Con levantarte al día siguiente con las mismas ganas de volver a empezar que hace 38 años. Con seguir disfrutando de tu trabajo después de tanto tiempo, a pesar de las decepciones, de algunas personas, de algunas situaciones, de la soledad, de la incomprensión, de las críticas, de las opiniones de todos. Tiene mucho que ver con emocionarte cuando estás diseñando algo nuevo y un proyecto sale adelante. Y, sobre todo, con no perder nunca la capacidad de aprender, sorprenderte y, en especial, tener ilusión cada día.
Hubo un día en el que el Grupo RV EDIPRESS sólo era una idea. Si pudieras sentarte delante de aquel Fernando que estaba a punto de empezar, ¿qué le dirías?
Cuando empiezas, piensas que el talento basta. Que una buena idea terminará encontrando su sitio, que, si trabajas mucho, todo acabará saliendo bien. Y la vida se encarga de enseñarte que no. Que hacen falta muchas más cosas. Hace falta constancia. Hace falta resistencia. Hace falta aprender a convivir con la incertidumbre. Y, sobre todo, hace falta creer en un proyecto incluso cuando todavía nadie más cree en él. Cuando decides emprender no sólo te juegas tu futuro. Llega un momento en el que empiezas a sentirte responsable del futuro de otras personas. Y eso pesa muchísimo.
Yo quiero conocer al Fernando de entonces. Al que un día abrió la puerta de una pequeña oficina sin saber qué iba a ocurrir al día siguiente. ¿Tuviste miedo?
No, nunca tuve miedo. Jamás. Ni con el paso de los años, ni con la traición más deleznable de un socio, ni con la enfermedad más terrible, ni con las crisis, ni en Pandemia. Creo en la cultura del esfuerzo, creo en la cultura del sacrificio, creo que, si quieres, puedes. Creo en el trabajo sin límites. Creo en la defensa de un sueño y, sobre todo, creí en una idea, como todo lo que he hecho, y trabajo a destajo para defenderla y sacarla adelante.




